Category Archives for "Trastornos"

Jan 01

CONDUCTAS AUTOLESIVAS

Ansiedad , Trastornos

Llamamos conductas autolesivas a aquellas que van dirigidas a hacerse daño con el fin de reducir una emoción desbordante, asegurarse que se está vivo o de sentir algo cuando no se siente nada.
Golpearse, tirarse al suelo, darse cabezazos contra la pared, hacerse cortes, comerse las uñas, drogarse en exceso, comer mucho, no comer nada, etc., proporcionan alivio a quien las lleva a cabo al reducir su insufrible estrés
La forma de ayudar a quien se autolesiona es, en primer lugar, no juzgarlo para que esté dispuesto a hablar de ello con sinceridad y, en segundo lugar, no prohibir que lo haga ya que puede dar lugar a que lleve a cabo otras más graves. Primero darle herramientas para que maneje su vida.
Cuando la persona ” ventila emociones” en el marco terapéutico, por lo general comienzan a disminuir estas conductas. Se le puede sugerir si no puede dejar de hacerlo que, por ejemplo, si se golpea contra la pared se ponga un cojín. Si se corta que se cure las heridas.
También ayuda el realizar todo el ritual de la autolesión pero no llevarla a cabo. Busco el momento, el lugar, la comida, todo el ritual del atracón y luego no me como la comida. El tiempo empleado en el ritual, ya en sí es un alivio. Todo se habla y se pacta en terapia. Poco a poco. Lo principal es evitar que los daños físicos sean importantes o que vayan a más y después que deje de hacerlo de manera definitiva. La superación de las autolesiones irá de la mano de la recuperación a nivel psicológico.

Pura Hernádez. Psicología Clínica.

Jan 01

TRASTORNOS ALIMENTARIOS. Conversando con Rosa Calvo

Entrevista , Trastornos

Vocalía de Psicología clínica
Julio Agosto 2002

<<…El cambio de mentalidad más beneficioso que podríamos promover en las pacientes sería el de aceptar que los humanos nunca podremos controlar ni superar nuestro cuerpo… pero que a pesar de no ser perfectos, tenemos derecho a querernos Y recuperar nuestra autoestima>>.

En el mes de marzo fuimos invitadas por la vocalía de Psicología Clínica del COP, las que escribimos este artículo,  Pura Hernández-Pérez e Inés Paula Ledantes, de Clínica Garner, a entrevistar a alguno/a de los conferenciantes y con motivo de unas Jornadas sobre Trastornos Alimentarios se celebraron en la Universidad de Murcia.

Elegimos a Rosa Calvo Sagardoy por varios motivos, el principal por nuestra conexión con su línea de trabajo cognitivo-conductual, y en segundo lugar porque nos parece cercana, espontánea, entusiasta. Con su lenguaje coloquial transmite fuerza y credibilidad en sus intervenciones, algunas de las cuales hemos presenciado a lo largo de la geografía española, Barcelona, Bilbao, Albacete, Málaga… Y por último en Murcia.

Rosa Calvo es doctora en Psicología Clínica y psicología en ejercicio el Servicio de Psiquiatría de la Paz desde 1974. Ha impartido la asignatura de Técnicas de Modificación de Conducta la Universidad Complutense. Es Presidenta de A.P.T.A.D. y Vicepresidenta de A.E.T.C.A, asociaciones relacionadas con la prevención, tratamiento y estudio de los trastornos alimentarios. Pionera en el tratamiento de los T.A., en los últimos años se ha dedicado a los casos más graves y resistentes de anorexia y bulimia. Recientemente ha publicado “ANOREXIA Y BULIMIA. Guía para padres, educadores y terapeutas”, sustanciosa obra, completa didáctica donde las haya, cuya lectura recomendamos a las personas interesadas en este tema.

Durante esta entrevista, llamémosla conversación ya que los roles de entrevistadoras y entrevistada difuminada hasta convertirse en una charla entre colegas con intereses y preocupaciones comunes, entre otros, abordamos temas como los factores de cronificación en relación con la mala práctica profesional, cuyas conclusiones pasamos a compartir.

Una vez instaurado el trastorno, cualquier factor que haya predispuesto su aparición y siga sin modificarse, contribuye a mantenerlo. El factor más importante para que el trastorno permanezca sin cambiar, es el mantenimiento de unas pautas alimentarias inadecuadas, por lo tanto, el tratamiento nunca debe enfocarse, exclusivamente, desde la perspectiva psicológica. Un terapeuta que crea que tratando solo los problemas psíquicos subyacentes, solucionará el problema alimentario, no está capacitado para tratar estas patologías. En el extremo contrario, si el tratamiento se enfoca exclusivamente a la comida y la ganancia de peso, lo que pudiera ocurrir en la fase de hospitalización, Y no se tienen en cuenta los factores psicológicos, no es tratamiento sino control. El ingreso debe tener unas condiciones determinadas que lo conviertan en un contexto terapéutico potenciador de la recuperación y no en un lugar de vigilancia, sometimiento y control. Un tratamiento no consiste en las acciones encaminadas a impedir la realización de conductas patológicas por control externo. Si sólo se potencia control externo pudiera ser percibido como atención a la conducta de comer – no comer produciendo un refuerzo de la patología. Si el tratamiento se realiza como una lucha contra la paciente a la que vencer este duelo siempre lo ganará la paciente. Se produciría un efecto rebote, la paciente coge peso en el hospital para perderlo al salir, pone en peligro su vida con la necesidad de volver a ser ingresada y el riesgo asociado a la aparición de  bulimia, que acrecentaría el miedo a la gordura y la sensación de incapacidad.

Así pues numerosas hospitalizaciones, en las que únicamente si utilizan programas operantes, constituyen un factor realista de cronificación, que aumentaría la resistencia de la paciente al tratamiento, el rechazo a la figura de los profesionales y la pérdida de conexión con los mismos y con los futuros, además de un sentimiento desesperanza en pacientes y familiares.

Por nuestra parte, estamos convencidas que para abordar con éxito el tratamiento de las alteraciones alimentarias es básico conocer la psicopatología asociada al cuadro, con todas sus peculiaridades y saber apreciar que no siempre se cumplen todos los criterios para el diagnóstico y aún así se requiere el tratamiento por un profesional especializado, ya que lo que realmente preocupa es restablecer las conductas alimentarias así como la estabilidad emocional que han perdido a base de “jugar” con dietas, laxantes, diuréticos… es decir, todo aquello que haya conducido a la persona a obsesionarse con la comida y/o su cuerpo.

Y es que, a pesar de conservar la menstruación, no haber variado de peso, no darse atracones… en un gran número de personas aparecen síntomas que crea malestar e infelicidad, y que es conveniente abordar, insistimos, aunque no se reúnan todos los síntomas que conforman el cuadro psicopatológico del T.A.

Con respecto a lo mencionado anteriormente, hemos de decir que con frecuencia acuden a nuestro Centro personas que por no haber sido atendidas por profesionales especializados, no se ha dado a su caso la importancia que éste requiere, perpetuándose su problema. Una intervención psicológica temprana, cuando los síntomas son recientes suele ser una garantía de éxito en la recuperación del trastorno, siempre que no haya otra psicopatología asociada.

Se hace imprescindible pues, aplicar el modelo cognitivo conductual, uno de los más eficaces en el tratamiento de los T.A., después de la fase de realimentación. La esencia de la terapia cognitivo-conductual es la enseñanza de alternativas positivas de resolución de problemas ante las posibles adversidades, que paciente y familiares, necesitas enfrentar ya que en palabras de Rosa Calvo “problemas tenemos todos, sólo varía la manera de afrontarlos”.

Dos etapas esenciales diferencia el trabajo terapéutico en general, una etapa dirigida a que la paciente incremente la autoconciencia de lo que le sucede, aprende y utiliza las estrategias de cambio aprendidas y otra etapa de prevención donde afianza las capacidades aprendidas. Todo ello integrado mediante una explicación comprensiva de las razones por las que ha desarrollado el trastorno y el significado que éste tiene  en su vida.

Así pues, el incremento de la capacidad de autodiscriminación, la reestructuración comitiva que permita un pensamiento constructivo, la exposición y prevención de respuesta de las conductas compulsivas, la aceptación realista de su imagen corporal, el entrenamiento asertivo, el aprendizaje en resolución de problemas, el descenso de la ansiedad al fracaso, la disminución de la excesiva autocrítica, el desarrollo de un pensamiento flexible que tolere la incertidumbre o el error, el cambio en las interacciones familiares, la reducción de sentimientos de soledad y el desenvolvimiento de un sentimiento de competencia, que confluyan en la creación de un sentido de identidad y autonomía personal son aspectos a considerar, a lo largo del tratamiento. En definitiva “darles autonomía, flexibilidad, responsabilidad y suprimir el control”.

El cambio de mentalidad más beneficioso que podríamos promover en las pacientes sería el de aceptar que los humanos nunca podremos controlar ni superar nuestro cuerpo, (aceptar que en trastornos alimentarios control es sinónimo de descontrol y que no-control lo es de autorregulación); pero que a pesar de no ser perfectos, tenemos derecho a querernos y recuperar nuestra autoestima, dejándose de valorar por la apariencia. Como anécdota comentaros que Rosa Calvo llevaba una cinta de colores en el pelo y la lleva con la consigna de “hay que atreverse a poner una nota discordante en tu imagen corporal y romper esquemas”. Sin duda, es un buen ejemplo para su última labor enfocada la prevención, la lucha contra la ideología del culto al cuerpo y cruzada contra el perfeccionismo en la imagen corporal.

Fue una sustanciosa charla de una hora de duración que nos supo a poco, no obstante Rosa Calvo ratificó nuestro sentimiento de competencia y de estar en el camino de la buena práctica profesional.

Jan 01
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Anorexia y Bulimia nerviosa

Trastornos

Los síntomas clinicamente más significativos,según David Garner, que normalmente acompañan a la anorexia y bulimia nerviosa son:

  • Obsesión por al delgadez,caracterizada por una “búsqueda incesante de la delgadez”.Preocupación por el peso,las dietas y el miedo a engordar.
  • Insatisfacción corporal,insatisfacción con la forma general o de alguna parte del cuerpo(estómago,caderas,muslos,nalgas,etc.),responsables del inicio y persistencia de conductas encaminadas a perder peso.
  • Ineficacia,sentimientos de incapacidad,auto-desprecio y falta de control sobre la propia vida,vacío y soledad.
  • Perfeccionismo,sólo admiten como aceptables los resultados excelentes,alto grado de auto crítica y están convencidos de que los demás( profesores,padres,por ejemplo) esperan de él unos resultados excepcionales.
  • Desconfianza interpersonal,desinterés por establecer relaciones íntimas, así como .dificultad para expresar los propios sentimientos y pensamientos.
  • Confusión para reconocer emociones,no sè cómo me siento ni identifico con claridad si tengo o no tengo hambre,si estoy o no estoy lleno o saciado.
  • Miedo a la madurez,temor a las experiencias relacionadas con la vida adulta.El ayuno impide crecer,desarrollarse y devuelve al organismo su estado prepuberal,consiguiendo alivio en un cuerpo de niño/a
  • Ascetismo o tendencia a buscar la virtud por medio de la auto-disciplina y el sacrificio,sintiéndose limpias si no comen. El ayuno también es una renuncia en general a las satisfacciones físicas.
  • Impulsividad,dificultad para controlar impulsos.Esta incapacidad de regular de manera adecuada sus propios impulsos les desarrolla una tendencia al abuso de drogas,hostilidad,autodestrucción y destrucción de las relaciones interpersonales.
  • Inseguridad en las relaciones con los demás,la creencia de que las relaciones sociales son tensa, poco cómodas e inseguras.
  • Destacar la importancia de diferenciar anorexia y bulimia nerviosa.La primera con conductas alimentarias de tipo restrictivo o ayuno y la segunda con tendencia a darse atracones o grandes comilonas.
Jan 01

Fobias y Obsesiones

Trastornos

Cuando la ansiedad se desplaza hacia fuera, se transforma en un temor irracional y patológico hacia personas, cosas o situaciones, la persona “siente un miedo que es superior a sus fuerzas”.

¿Qué tipos de fobias pueden existir?

Múltiples, por ejemplo en la fobia a los espacios cerrados (claustrofobia), la persona teme estar en un sitio de esta naturaleza y que allí le dé una crisis de ansiedad, y no disponga en ese momento de la posibilidad de ser ayudada.

En la agorafobia, la fobia es a los espacios abiertos y llenos de gente (plazas, centros comerciales, salas de conciertos, cines…). Hay muchísimas más, lo que sí podemos observar es que en todas ellas el temor es a que en cualquier momento pueda sobrevenir una crisis de ansiedad, lo que varía es la situación.

 

¿Cuál es la fuente que alimenta las fobias?

Nacen de la ansiedad intensa que emana de nuestro interior, porque necesitamos poder concretar esa angustia insoportable en algo externo, concreto, y así surgen las fobias, el miedo irracional a situaciones externas a nosotros.

 

En este sentido, la fobia es el eslabón intermedio entre la ansiedad y la obsesión, veamos un ejemplo: una persona que padece una nosofobia (un miedo irracional a padecer una enfermedad curable o incurable),  se encuentra en una actitud de alerta ante la posibilidad de contraer una enfermedad, y esto con frecuencia se ve alimentado con dichos populares, noticias en televisión, rumores de posibles peligros si no se siguen unas normas higiénicas determinadas etc. Pues bien, de esta fobia, la persona puede pasar a adoptar unas medidas de prevención que se pueden convertir en rituales para prevenir un posible contagio, por ejemplo: lavarse las manos muchas veces al día.

Y así nacen las obsesiones y actos repetitivos (rituales) para controlarlas o neutralizarlas.

 

¿Qué son las obsesiones?

Son fenómenos conscientes, la persona se da cuenta de las modificaciones en su pensamiento y en su comportamiento, son involuntarias e incontrolables, nacen de la ansiedad y cuando se instalan en la persona producen más ansiedad, que en algunos casos intentará controlar a través de los rituales.

El tratamiento consiste en trabajar con los síntomas para frenar su evolución o no permitir que se instalen para siempre en la persona y paralelamente tratar de comprender los mecanismos psíquicos que intervienen en su producción para trabajarlos también la psicoterapia.

Jan 01
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Sobre la Ansiedad

Trastornos

¿Qué es?

Es una emoción que se da en todas las personas, nos moviliza en algunas situaciones, de forma de hagamos lo necesario para conseguir un afrontamiento efectivo, por ejemplo, nos ayuda a estudiar cuando estamos frente a un examen, a huir cuando estamos en un incendio, etc.

La ansiedad es una reacción normal con la que nos ha dotado la naturaleza, para ponernos a salvo cuando afrontamos algún peligro y nos prepara para exponernos a él o huir.

La ansiedad se convierte en un problema cuando es una reaccionamos de forma desproporcionada ante un peligro que proviene de nuestro interior ya que no hay algo externo que nos resulte amenazante, nuestro sistema de alerta está averiado, funciona como una alarma de incendios que está estropeada ya que no hay “fuego que apagar”, el peligro es interno, difuso, difícil de identificar ya que nos sabemos por qué estamos tan asustados, qué ha desencadenado éste pánico…

Entonces, ¿cuándo hablamos de ansiedad patológica?

  • Cuando esta emoción es muy intensa, y en lugar de ser productiva, va paralizando cada vez más, poniendo grilletes y aprisionando la vitalidad.
  • La persona se siente extenuada, sin fuerzas y se prolonga en el tiempo.
  • Cuando la ansiedad está relacionada con conflictos internos de los que la persona no puede informar conscientemente.

Cuando alguien busca tratamiento psicológico por este motivo, en la mayoría de los casos, el primer objetivo a trabajar es el síntoma: que pueda conocer qué le ocurre, en qué consiste, ponerle un nombre a lo que le ha pasado para a partir de ahí, aprender estrategias de afrontamiento de las crisis si se vuelven a repetir. Cuando ya puede afrontar la ansiedad, en sentido figurado, podríamos decir que las erupciones están controladas y que ahora es preciso dirigirnos al volcán que las origina…