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Jan 01

TRASTORNOS ALIMENTARIOS: IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN PRECOZ

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¿Que es un trastorno alimentario?

Es un trastorno de la conducta y como tal desadaptativo, lo que implica alteración de la vida cotidiana y mal funcionamiento.

Trastornos alimentarios.

– Anorexia Nerviosa.

– Bulimia Nerviosa.

– Sobreingesta Compulsiva.

– Trastorno inespecífico de la Conducta Alimentaria.

– Obesidad.

– Otros (Vigorexia, Ortorexia etc.)

Los trastornos de la alimentación son Multicausales y Multifactoriales; por tanto su abordaje es multidisciplinar, donde interviene médico-psiquiatra, endocrino o nutricionista y psicólogo clínico.

Los síntomas sentidos por el paciente son referencia subjetiva, lo que percibe como anómalo de su enfermedad; podrían explicarse como la punta del iceberg, lo manifiesto. Si bien el problema se encuentra en la base que es lo latente. Después de atender el motivo por el que el enfermo acude a la consulta (motivo manifiesto), es imprescindible explorar el origen del problema (motivo latente) para curar la enfermedad. Una vez descartado el origen orgánico de la enfermedad que requiere otro enfoque, trataremos la enfermedad a nivel psico-somático.

La atención temprana jugará un papel determinante en la recuperación del paciente.

La mayoría de las ocasiones la familia acude al médico cuando la pérdida de peso es alarmante, la hija presenta amenorrea o porque observan conductas extrañas en la conducta alimentaria junto a una preocupación excesiva por el peso y la figura.

Conviene destacar que tanto la reticencia de los padres a aceptar el diagnostico de Anorexia o Bulimia Nerviosa como la negación de la enfermedad por parte de la afectada va a retrasar el diagnóstico y por tanto la intervención precoz.

Una vez iniciado el tratamiento debe de ser atendido, siempre y en todos los casos, tanto la regularización del peso y recuperación de la salud física como la recuperación del estado emocional de la paciente, entendiendo que van de la mano: Realimentación y reestructuración cognitiva (ideas irracionales acerca de la comida, figura y peso), sin desatender el restablecimiento de las deterioradas relaciones sociales. Todo como consecuencia de la pérdida de peso, ayuno, dietas restrictivas, atracones y conductas purgativas.

Como detectar un trastorno alimentario.

Señales de alerta:

  • Perdida o incremento de peso.
  • Cambios en los hábitos de alimentación.
  • Sentimiento de culpa, remordimiento por haber comido mucho o más de lo propuesto.
  • Alimentos prohibidos.
  •  Necesidad de purgarse después de comer para contrarrestar lo ingerido.
  • Ejercicio físico excesivo, obsesión por el gimnasio y las calorías.
  • Vómitos, laxantes, diuréticos, pastillas que frenan el hambre…
  • Interés por dietas, recetas de cocina que llegan a coleccionar.
  • Comportamientos extraños alrededor de la mesa (no querer sentarse, comer sola, comer de pié, desmenuzar la comida en trozos pequeños, esconder comida, apartar la comida a una esquina del plato…..).
  • Levantarse pronto de la mesa con la excusa de recoger, limpiar o irse al baño después de cada comida.
  • Excusas para no comer(“ya he comido antes”, “no tengo hambre”, “me duele la tripa”, “eso no me gusta”, “eso me sienta mal”…).
  • Deterioro de las Relaciones Sociales. Salen menos con amigos y rechazan comer fuera.
  • Pasan mucho tiempo solos en su habitación. Aislados en “su mundo”.
  • Amenorrea (perdida de la menstruación).
  • Dificultad para la concentración.
  • Disminuir rendimiento académico.
  • Obsesión por los estudios.
  • Intentar taparse el cuerpo con ropa ancha.
  • Cambios de carácter y estado de ánimo: irritabilidad, impulsividad, suspicacia, tristeza, llanto fácil…

Si observa la mayoría de estos síntomas en algún familiar, amigo o en usted mismo, no dude en acudir a un profesional, pedir ayuda, se puede salir con un tratamiento adecuado y cuanto antes se atienda mejor será el pronóstico de recuperación.

El texto está escrito refiriéndose al paciente en género femenino puesto que el 90 % de los casos se dan en mujeres.