Testimonios de pacientes

De la Psicoterapia he aprendido lo beneficioso que es hablar y exponer tus problemas a un Psicólogo, en este caso a Pura Hernández, que me ha ayudado mucho en mis trastornos de ansiedad y falta de comunicación.
Aconsejo la Psicoterapia porque es de gran ayuda para superar los problemas que nos acucian en la vida moderna, como son el estrés, la ansiedad, la anorexia, que sólo se pueden solucionar con un tratamiento continuado y con el apoyo de un profesional.
Recuerdo que una tarde acudí a la consulta de Pura Hernández angustiada, con gran estado de ansiedad y tras una charla pausada, ésta desapareció y me encontré muy tranquila y relajada.
Las sesiones de Psicoterapia con Pura Hernández me han servido para superar mi ansiedad e interaccionar mejor con las personas que están a mí alrededor.

Pura Hernández es una gran profesional que te ayuda a sentirte mejor y te hace ver que los problemas tienen solución y tratamiento para superarlos.

Paciente

Tentada estuve en varias ocasiones de asistir a la consulta de Pura. Un día pedí cita, pero la anulé. “Yo no necesito ir a un psicólogo, eso es para la gente con problemas de verdad. Esto es una tontería que me ha dado a mí. Yo soy fuerte y voy a salir de ésta sola”. Me decía a mi misma. Lo cierto es que no era así. Cada vez las palabras que resonaban en mi cabeza lo hacían con más fuerza y cada vez me exigía más a mi misma. Hasta que un día me di cuenta de que echaba de menos a esa persona alegre, trabajadora, amiga de sus amigos, fiel, luchadora, educada… Me echaba de menos a mí. Entonces supe que estaba preparada. Llamé a la consulta y pedí cita. “¿Cómo será Pura? ¿Qué le voy a contar? Va a pensar que soy tonta, que no me pasa nada”. Cuando me abrió la puerta para buscarme, me recibió con una sonrisa tranquilizadora. Al principio estaba muy nerviosa, pero la confianza que me transmitía hizo que poco a poco fuera saliendo todo lo que me había hecho llegar hasta allí. Ella, en cada uno de nuestros encuentros me enseñaba, me ayudaba, me daba nuevas ideas para afrontar mi día a día. Nunca me juzgaba pero eso sí, las cosas me las decía muy claras y eso me gustaba. La experiencia fue enriquecedora; crecí como persona y volvió a salir esa persona a la que tanto echaba de menos. Pura no me cambió, me enseñó a ser yo misma, me ayudó a quererme, a valorarme, pero sobre todo a respetarme. Entonces me dí cuenta que ir al psicólogo no es un tratamiento en sí, es una forma de reeducarte, una nueva oportunidad para aprender a valorar todo lo que uno es. Por eso, animo a todo el que crea que lo necesite, a acudir a su espacio, a conocerla, aunque sólo sea por una vez. A mí sólo me queda decir GRACIAS Pura, por todo lo que me has enseñado. Fue una decisión muy acertada la que tomé. Hoy en día, ya recuperada, sigo aplicando muchas de las claves que me enseñó. Día a día intento mejorar. Porque eso sí, Pura te hace trabajar y duro jeje.

Paciente

Me he tomado la libertad de escribir esto para tu web. Es lo que siento y la verdad, tenía muchas ganas de escribirlo. Cuando me mandaste el mensaje me encantó poder ayudarte. Gracias por contar conmigo.

Quiero que sepas que me encuentro muy bien. Aún sigo teniendo algún episodio (aunque pequeño) de inseguridad, pero enseguida aplico todo lo que aprendimos y logro cambiar el chip. Igual te digo con mis padres. No los he cambiado, así que la “dosificación” la utilizo prácticamente todos los días.

En el trabajo voy muy bien, sigo creciendo y he empezado a transmitir cada vez más mis ideas y lo que yo pienso. Los fines de semana me evado patinando, incluso algún día durante la semana y también he mejorado un montón. Y con mi pareja, que te voy a decir, de momento y día a día estamos muy bien. Es fácil practicar la asertividad con él, jeje.

Paciente

Cuando entré a la consulta de Pura por primera vez tenía yo 15 años, y hace ya mas de 16. Como adolescente enferma de anorexia nerviosa, la primera sensación que me provocó fue de rechazo, negación, frustración por pensar que tenía frente a mi una persona que sólo queria engordame cual animal de granja. Y es que es duro aceptar que estás enferma, y que aunque sea una enfermedad mental, no podemos empezar a combatirla si no estamos físicamente fuertes para hacerlo. Una vez comprendí esta primera y dura lección que Pura me enseñó, empecé a confiar y dejarme llevar, y lo que empezó siendo un martirio pasó a ser una necesidad. Necesitaba su experiencia,  sus consejos, su ayuda. Una ayuda desde el conocimiento,  desde la comprensión, porque Pura me entendía, me conocía. Pura me enseñó que valgo más que lo que marca una báscula, que mi vida no podía limitarse a lo que comía o dejaba de comer, me enseñó a valorarme, a quererme,  a aceptarme.
Hoy tengo una carrera, un marido una hija maravillosa y una amiga a la que puedo llamar cuando lo necesite, a la que puedo pedir un consejo, a la que me gusta visitar y saber de ella. Agradezco enormemente a mis padres por haberme obligado a ponerme en manos de esta magnífica profesional y sobre todo, magnífica persona.

Paciente